Olga Thaureaux Puertas/Foto: Jorge Luis Guibert
La Patria ante todo. Esa era la frase ubicada en el escenario, muy cerca de una bandera cubana gigante que estaba en el centro del edifico de la Ciudad Escolar 26 de Julio.
La jornada fue agotadora, el sol y el calor santiaguero parecían se multiplicaban en calles cercanas al polígono. Se acercaba la hora indicada para el comienzo. El terreno se colmó de colores, banderas, imágenes de Camilo, Che, Mella, Fidel y Raúl. Allí también estaban ellos. Junto a su pueblo, en un sí por Cuba, defendiéndola de las nuevas patrañas de los enemigos del norte y reafirmadas por el Parlamento Europeo.
Muchas fueron las emociones: la primera, ver a miles de santiagueros respondiendo al llamado de la Patria, la segunda, las sentidas palabras de la poetisa Teresa Melo, quien dijo algo muy cierto: una mentira repetida tantas veces hace mucho daño, por eso nosotros, los cubanos fieles, debemos repetir nuestras verdades muchas veces también.
Niños acompañando a sus padres, los que peinan canas agrupados en los círculos de abuelos, estudiantes, militares, trabajadores, amas de casas, el pueblo todo, estuvo allí representando a lo más puro de los habitantes de esta parte de la isla.
No hubo mejor manera para expresar lo que sentimos. Unos con la voz, otros con los instrumentos musicales, otros con los movimientos de sus cuerpos, otros con frases de Viva la Revolución, pero todos con un mismo objetivo, apoyar nuestro proceso revolucionario y desmentir las calumnias que entre otras cosas nos acusan de falta de libertad, de violación de derechos humanos y otras tantas que no vale la pena repetir.
Las sombrillas multicolores y las gorras permitían a muchos atenuar el intenso sol. La temperatura estaba elevada, pero más se elevó al cierre, con el toque singular de la conga de Los Hoyos. La naturaleza también quiso dejar su toque peculiar en esta tarde noche del 10 de abril, una inesperada lluvia contribuyó a atenuar las emociones y bajar las temperaturas. Fue una nueva jornada de reafirmación.



Este miércoles 7 de abril
Vivir en la ciudad de Santiago de Cuba, es para mí motivo de orgullo. Entre otras razones porque me hace sentir mucho más cerca los hechos de la historia de Cuba que tuvieron como escenario esta tierra, que no por gusto fue declarada Ciudad Héroe de la República de Cuba.
Rememoró los últimos días de vida del jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio, su ubicación en varias casas, cómo después de ser asesinado le solicitaron a la artista Olga Meidique que sacara la mascarilla y esta accedió y sólo les pidió aceite y yeso, parte de los cuales se derramaron en el trayecto hasta el cementerio por las condiciones en que ocurrió esa histórica marcha.