Olga Thaureaux Puertas
Una vez más Cuba está siendo cuestionada en la palestra pública mundial. El Parlamento Europeo la ha condenado por una “muerte evitable y cruel”. Es cierto que la muerte es cruel, y por tanto evitable, pero el argumento que se esgrime no es nada sólido.
La muerte de Orlando Zapata, ocurrida el pasado 23 de febrero, después de 85 días de huelga de hambre, fue lamentable, es cierto, como lamentable también la manipulación a la que fue sometido él, y también su madre por la contrarrevolución interna y los que la dirigen desde Estados Unidos.
Pues una persona que entra a la cárcel como preso común no se convierte allí en preso político y mucho menos, se incita a una huelga de hambre por algo tan absurdo como tener mejores condiciones en la celda de preso: televisor, celular y otros, como se informó, era lo que exigía Zapata.
Aún así, y llegado a ese punto extremo de mantenerse en huelga, reitero lo dicho en el post anterior, y es que su madre reconoció públicamente que fue atendido por excelentes especialistas y que se disponía de los recursos necesarios para luchar por su vida. Como también es cierto que después de 85 días de huelga de hambre, los órganos empiezan a cederle terreno a las complicaciones que de esa ausencia de alimentos se derivan.
Entonces me preguntó, cuales son los elementos que tienen los parlamentarios europeos para acusarnos de poder haber evitado una muerte, cuando los especialistas cubanos lo alertaron de las consecuencias y lo atendieron adecuadamente hasta los últimos instantes.
Ahora se atreven a exigir la liberación de todos los presos políticos. ¿Será posible tanta intromisión en los asuntos de un país que no hace daño, que solo regala gratitud y solidaridad al mundo? ¿Se ha interesado alguna vez, con tanto fervor como ahora, el Parlamento Europeo por pedirle al gobierno de Estados Unidos la liberación de los cinco cubanos que están presos injustamente en ese país, y que a pesar del reclamo mundial, siguen allí? Claro que no.

Vivir en la ciudad de Santiago de Cuba, es para mí motivo de orgullo. Entre otras razones porque me hace sentir mucho más cerca los hechos de la historia de Cuba que tuvieron como escenario esta tierra, que no por gusto fue declarada Ciudad Héroe de la República de Cuba.
Rememoró los últimos días de vida del jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio, su ubicación en varias casas, cómo después de ser asesinado le solicitaron a la artista Olga Meidique que sacara la mascarilla y esta accedió y sólo les pidió aceite y yeso, parte de los cuales se derramaron en el trayecto hasta el cementerio por las condiciones en que ocurrió esa histórica marcha.
Olga Thaureaux Puertas