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La Plaza me espera

Olga Thaureaux Puertas

Faltan solo unas horas para el desfile por el Primero de Mayo. La Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba,  escenario  habitual de la celebración, está  lista para recibir desde las primeras horas de la madrugada a los santiagueros y santiagueras que acudiremos, una vez más,  a respaldar la Revolución.

Las banderolas colocadas en toda la Avenida de las Américas  nos indican que Santiago está luciendo sus mejores galas para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores. Desde las  4 de la madrugada las calles que conducen hacia la Avenida de los Desfiles se vestirán de los colores de la enseña nacional: rojo, azul y blanco, pues es la mejor manera de reafirmar, además,  el apoyo a los lineamientos económicos y sociales aprobados recientemente en el 6. Congreso del  Partido Comunista.

Las cientos de sillas ubicadas en el área monumentaria de la Plaza pronto recibirán a los trabajadores invitados a la tribuna, trabajadores que por su trayectoria laboral, reciben tal merecimiento.

Cientos de voces se unirán para pedir libertad para Antonio, René, Gerardo, Fernando y Ramón, cubanos dignos que cumplen injustas condenas en cárceles de Estados Unidos.

Después de la marcha habrá opciones para todos los gustos en diferentes locaciones de la ciudad: centros urbanos José Martí y Abel Santamaría, Carretera del Morro y Calle 3, toda la avenida Victoriano Garzón, desde Ferreiro hasta Plaza de Marte, tendrán actividades mañana y el lunes.

Las impresiones de la marcha se las cuento al regreso del desfile. El descanso es obvio. La Plaza me espera.

Esa otra casita mía

Olga Thaureaux Puertas

Para una madre, desprenderse de su retoño es algo difícil. Ni el paso de los años borra los primeros días de adaptación al círculo infantil, institución creada en Cuba hace hoy 50 años, para el cuidado y educación de los hijos de las madres trabajadoras.

Mi experiencia comenzó en el círculo Amiguitos de las FAR cuando Jorgito tenía 6 meses de vida, la adaptación era por horas. Aunque sabía que estaba bien cuidado y además mostraba buena reacción, no concebía dejarlo y marchar a casa para retornar luego en el tiempo que la seño me indicaba.

Los primeros pasos, la ingestión de alimentos dirigidos por una dietista, las canciones infantiles, un horario de vida favorable para su desarrollo, fueron las primeras experiencias.

Luego del período de adaptación, muy favorable, llegó el día de reincorporarme al trabajo, esas primeras ocho horas me parecieron eternas. Cuando llegué en la tarde, una sonrisa y los brazos extendidos me indicaban, que aunque estaba bien, también él extrañaba.

Al año pasamos a un círculo mucho más cerca de casa, fuimos transitando por los diferentes años de vida, y con ellos, observaba la evolución de sus conocimientos y cómo fijaba hábitos que se han consolidado hoy.

Fiestas de disfraces con personajes de los cuentos de José Martí, la integración a la banda rítmica con la consiguiente confección en casa del tambor; el cuidado del huerto; los colores, las figuras y los primeros sonidos, salieron del círculo infantil. Cuál no sería mi asombro al llegar una tarde y encontrarlo sentado ante una computadora desarrollando juegos para niños en edad preescolar.

En estos 50 años muchas son las madres beneficiadas y muchas también las experiencias. Los pequeños cubanos siguen viendo a estas instituciones como esa otra casita donde no están mamá y papá, pero sí un personal altamente calificado, que sabe dar amor y educación.

4 de abril: Celebración en las escuelas cubanas

Olga Thaureaux Puertas

Las mochilas escolares hoy no iban cargadas de libros, al contrario, muy ligeras de peso. Este 4 de abril, día en que se conmemoran los aniversarios 50 de la Organización de Pioneros José Martí y los 49 de la Unión de Jóvenes Comunistas, en todas las escuelas será una jornada de celebración.

Los maestros del seminternado Raúl Gómez García, en el centro urbano Abel Santamaría, donde estudia mi hijo, dedican todo su empeño para que los niños la pasen de maravilla.

La jornada empezó con un matutino especial, tan especial, que la primera sorpresa para niños y padres fue que las maestras vestían uniforme escolar, con lazos en la cabeza y medias a la rodilla.

Así, desarrollaron actividades culturales, premiaron a los pioneros ganadores de un concurso auspiciado por la escuela relacionado con la fecha del 4 de abril; cantaron y bailaron, en la plaza general del centro escolar.

Entre todo ese alboroto infantil, muchos pioneros también llegaban disfrazados como personajes de los cuentos infantiles, porque en cada aula, la celebración se multiplica porque la imaginación de adultos y chicos no se ha quedado dormida hoy.

Mientras, muchos padres iban llegando con algunos aportes de dulces, refrescos y otras chucherías, preparadas para el brindis.

La Organización de Pioneros José Martí, cumple hoy 50 años, cada día se renueva por la creatividad de los guías base de cada una de las escuelas.

Al tiempo que en cada escuela de Cuba hay celebración, los delegados de todo el país, reunidos en La Habana en la sesión final del Congreso Pioneril, trazan nuevas pautas para lo años venideros, conscientes de que esta etapa es inolvidable para cada uno de los que hemos tenido el privilegio de integrar la OPJM.

En silencio tuvo que ser

Olga Thaureaux Puertas

Agentes Emilio, Vladimir y RaúlEmociones compartidas. Así califico la tarde de este viernes 18 de marzo cuando tuve frente a mí a los agentes de la seguridad cubana, Emilio, Vladimir y Raúl y escuché sus experiencias y anécdotas como infiltrados dentro de la contrarrevolución.

A Carlos Serpa, Moisés Rodríguez y Dalexis González, los conocí en el programa las Razones de Cuba, que ha trasmitido la televisión cubana, pero hoy fue indescriptible.

Narraron que a su llegada a Santiago de Cuba, visitaron el cementerio Santa Ifigenia, el mausoleo a José Martí, la tumba de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria y la de Frank País, joven integrante del movimiento revolucionario 26 de Julio. Allí, junto al Héroe Nacional cubano, y la bandera de la estrella solitaria, en silencio, dijeron los tres: Cumplimos.

Sí, cumplieron y seguirán cumpliendo con su pueblo porque de sus voces enérgicas escuché decir que ser agente de la seguridad cubana significa fidelidad, disciplina, fe en la Revolución,  en los ideales y en el pueblo.

Respondieron a una joven estudiante que no los descubrieron en tantos años “porque la convicción de Patria o Muerte los acompañó las 24 horas del día y los siete días de la semana”, o “por el ejemplo de los cubanos que han derramado su sangre en defensa de la Patria”, o “por los cinco cubanos que están presos en cárceles de Estados Unidos  por luchar contra el terrorismo y que son ejemplo de resistencia”.

Vladimir narró que en los 20 que estuvo infiltrado, hubo momentos muy difíciles. Recordó el 5 de agosto de 1994 cuando elementos oportunistas, alentados por la contrarrevolución, trataron de tomar las calles de La Habana. En los Estados Unidos recibieron una llamada que viajaran a Cuba que la Revolución se había caído. Cuando iban para La Habana no pudieron llegar hasta donde supuestamente ocurrían los hechos, pues allí estaba Fidel, con el pueblo, tomando las calles. Esa fue una gran alegría.

Emilio, quien estuvo 10 años sin comunicación con su madre, porque esta no compartía sus supuestas ideas contrarrevolucionarias, comentó que estaba un día en la SINA cuando vio en la CNN en español la noticia, con fotos, de la recuperación de Fidel. Fue tanta la emoción que se encerró en el baño a llorar de emoción.

Este hombre, pequeño de estatura, pero de sobrado coraje, siente orgullo de su pueblo, porque muchas le reclamaron con fuerza su posición. Por ejemplo, aquel que le exigió públicamente que lo que estaba informando era mentira, que no hiciera eso, hace unos días fue quien le entregó en un acto en la Habana Vieja la distinción de Huésped Ilustre, porque era el vicepresidente del Poder Popular. Allí se abrazaron de emoción por la coincidencia en sus principios revolucionarios.

Raúl, el más joven de todos, con tres años como infiltrado, compartió lo difícil que resulta para una madre ver que su hijo está en algo que no es lo que ella le inculcó y él no poder decir la verdad. Exhortó  lo estudiantes a luchar por la unidad, pues esa es una de nuestras principales fortalezas.

Escoger entre la labor de padres o de agente de la seguridad del estado, sacrificar el amor de la familia, tener una doble personalidad, son elementos comunes en estos hombres porque en silencio debió ser su labor, “porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas”.

Verdades sobre Los Peones del imperio

Olga Thaureaux Puertas

Orgullo de ser cubana y orgullo de compatriotas como Carlos Serpa y Moisés Rodríguez, dos agentes de la Seguridad del Estado infiltrados dentro de la llamada “disidencia”, es lo que sentí, al ver el programa televisivo Las Razones de Cuba, en su capítulo Peones del imperio, difundió este sábado.

Por espacio de 50 minutos, las declaraciones de Serpa y Rodríguez  desenmascaran verdades de la disidencia.

Confesiones  personales como la del  contrarrevolucionario Ricardo Bofil Pajés cuando dice que su objetivo es “vivir de esto sin grandes pretensiones”; o la de Laura Pollán, de las Damas de Blanco, repartiendo  obsequios recibidos de manos de la contrarrevolucionaria Martha Beatriz y esta de la Fundación Rescate Jurídico; o llamadas telefónicas entre contrarrevolucionarios donde se dice que si no se reúnen en Pinar del Río, entonces no habrá Visa, son algunos de los elementos mostrados en el material televisivo y que hablan por sí solos.

“Ellos tienen que jugar el juego hasta que nos convenga”, “si no haces cosas en contra de la Revolución, no te vas de Cuba”, estas frases demuestran que muchos de los que se integran a estos grupos son personas con aspiraciones migratorias y son manipuladas  como marionetas.

Los grupúsculos contrarrevolucionarios en Cuba no quieren reconocer  que son movidos como piezas del ajedrez, por los intereses del imperio.