Reconocimiento a la dedicación periodística

Olga Thaureaux Puertas

Seleccionar a colegas de la prensa para reconocer desde ellos la labor de tantos hombres y mujeres que han dedicado toda una vida a la radio, la televisión o la prensa escrita, es una tarea difícil que le tocó a la Unión de Periodistas de Cuba en la provincia.

Por eso hoy, cuando llegué a la sede de la Asamblea Provincial del Poder Popular y me encontré con colegas, ya jubilados, como Sonia Franco, pero con su bastón en la mano y  presta para reportar cualquier suceso; el profesor Heriberto Cardoso, formador de varias  generaciones de periodistas, siempre presto a indagar cómo vamos, en qué puede ayudar, sentí no merecer estar en ese grupo de colegas.

Otros, todavía en ejercicio, como Carmen Bonne, de la emisora radio Mambí; José Ginarte, Joel Mourlot, José Soto y Miguel Gaínza, del periódico Sierra Maestra, que a pesar de los años vividos y los achaques, siguen junto al cañón como el más joven, necesariamente tenemos que pensar en el trecho que nos falta por recorrer.

Es casi una obligación el compromiso en silencio de imitarlos, de ser fieles a su ejemplo de santiagueros y excelentes profesionales.

Este domingo, sin dudas, será para recordar, pues además de compartir con las máximas autoridades del territorio, recibimos de sus manos un regalo especial, con un mensaje muy especial también: Nuestro deber es luchar, texto del encuentro de Fidel Castro con los intelectuales.

Sí, lo hice propio: mi deber es seguir al lado de mi Revolución, en esta profesión, difícil, pero hermosa, y LUCHAR  por defender lo nuestro.

El antídoto para tanto odio

Olga Thaureaux Puertas

La noticia no me sorprendió, aunque siempre tuve cierta esperanza. “Los Estados Unidos reconocen el carácter humanitario de la solicitud hecha por René González, pero se opone a esta solicitud basándose en preocupaciones de seguridad del FBI“.

Se trata de la petición hecha hace unas semanas  por René González, para que se le autorice una estancia de dos semanas en Cuba, para visitar a su hermano Roberto, también abogado del caso de los cinco, quien se enfrenta a un cáncer de pulmón.

Algunos “Amigos” de la red social facebook manifiestan que como René hay muchos casos que no se les ha permitido viajar a Cuba. En realidad no sé los detalles de otros casos, pero este, ya cumplió sus 13 años de condena, ya se sabe bajo qué condiciones y circunstancias se desarrolló el juicio, más los años de prisión. Y ahora, tres años de libertad supervisada.

¿Los argumentos?  “Preocupaciones del FBI”. No sabemos cuáles son las preocupaciones. Pudiéramos inferir, porque  ya conocemos cómo piensan ellos,  de que René es una amenaza pública. Pues los cubanos queremos correr ese riesgo de recibir  a un hombre como a René, para nosotros está más que probada su inocencia.

¿No teme la Fiscalía de Estados Unidos por la seguridad de sus conciudadanos con la presencia en su territorio, transitando libremente, de Posada Carriles, terrorista confeso? Por favor, ¿por qué tanto enseñamiento con Cuba?

Es cierto que todavía las posibilidades no están cerradas para René, ahora tiene que seguir esperando, como lo ha hecho en todos estos años, una y otra vez, por una respuesta, esta vez de la jueza Joan Lenard, quien tomará la decisión definitiva.  Quisiera equivocarme, pero no hay que ser adivino para saber cuál será.

Por eso tomo prestada esta frase de una carta que René enviara a su esposa Olga en Noviembre del 2000: “Apóyate en esa moral y en esos principios para ser feliz y mantener la fe en alto”. Pues eso mismo le digo hoy a René González, a sus hijas y esposa, al “brother” Roberto. A  pesar de lo difícil de la situación familiar hay que mantener la fe en alto. “La felicidad y el amor son el mejor antídoto contra el odio” que viene del Norte.

Nosotras y el periodismo

Olga Thaureaux Puertas

Cada vez son más las féminas que se suman al gremio de la prensa. Mi colectivo se ha rejuvenecido y también fortalecido con la incorporación de Yamilé, Liliet, Nalena, Indira, Yanet y Leyden, por mencionar los ingresos más recientes.

Entre ellas, y las que ya no somos tan jóvenes, agrupamos anécdotas de todo tipo relacionadas con las experiencias personales y familiares en la inserción, y sobre todo comprensión de lo que hacemos en esta profesión.

En lo que sí hay coincidencia es que los hijos nuestros, de generación en generación, han crecido en las oficinas y pasillos y se insertan al colectivo, llegando a preguntar detalles de las rutinas productivas periodísticas.

Complejo es, por los horarios de trabajo de las periodistas, y las características de cada medio de difusión, conjugar las obligaciones de madre, esposa, hija, hermana…pero nuestro mérito está en sabernos crecer y multiplicarnos ante cada obstáculo.

Ayer, en un homenaje a las mujeres periodistas en la Casa de la Prensa, un colega exaltaba nuestros valores profesionales, la disposición para la superación, la capacidad de hacer, de proyectarnos socialmente, de embellecernos y estar siempre, o casi siempre, listas para lo que haya que hacer.

En medio de esta jornada que rinde homenaje a los trabajadores de la prensa, alejada de todo chovinismo, reverencio a las mujeres periodistas y manifiesto mi orgullo de pertenecer a este  gran equipo.

 

El odio no permite que dos hermanos se abracen

Olga Thaureaux Puertas

Ya ha cumplido 13 años de una condena llena de odio y ahora bajo libertad supervisada, desea estar junto a una parte de su ser, su único hermano, que tanto aliento y apoyo le dio en prisión, y que se enfrenta a un cáncer de pulmón con sus días contados. Pero hasta ahora no ha podido expresarle sus emociones frente a frente. René González sigue esperando por una respuesta del gobierno de Estados Unidos. Entonces decide hacerle una carta indescriptible.

Una carta que eriza la piel, que estremece corazones de solo pensar que tal vez René González no conseguirá el permiso solicitado para viajar por dos semanas a Cuba para dar aliento, fuerzas y en última instancia, un abrazo final a su “brother de toda la vida”.

Pero una vez más el futuro de un hombre, de una familia, dependen de la “justicia” y el sentido humanitario del gobierno de Estados Unidos. Esta familia suma a sus estrellas apagadas, seguir enfrentando “una dolencia humana mucho más letal: el odio”.

Como dice René en su carta: “El odio que no me deja unir mi risa a cada una de las ocurrencias que brotan de tu inmenso coraje.

“El odio que me obliga a adivinar por la fuerza de tu aliento, a través del teléfono, el accidentado desplazamiento de las líneas del frente en esta batalla que libras.

“El odio que me impone la angustia de no poder acompañar en tu cuidado a todos los que te quieren; y que me impide estar ahí para apoyar a Sary y a los muchachos.

“El odio que me niega el presenciar cómo se crecen nuestros sobrinos, que se han hecho hombres y mujeres en estos años.

“El odio que no me permite simplemente abrazar a mi hermano”.

Pero aún así, René trasmite fuerzas, optimismo. Dice que hay que “enfrentar todos los obstáculos con una sonrisa en los labios, con la broma oportuna, (…). Echar pa´lante, guapear, no rendirnos nunca; siempre juntos y bien cerca, por más que se empeñen en separarme de mis afectos para castigarnos con ello a todos”.

No puedo dejar de imaginar a René en el norte, redactando estas líneas, y a Roberto, en Cuba, tratando de no rendirse, sintiéndose cerca uno del otro, fundiéndose en el anhelado abrazo de dos hermanos que desean reciprocar sentimientos y mensajes como el del final de la carta: ¡¡Respira brother, respira!!

Antonio Guerrero: El espíritu fuerte está en la inocencia, más que nada, y está en los principios…

La prestigiosa revista semanal búlgara Tema,  correspondiente al período del 18 al 25 de febrero, dedicó cuatro páginas al caso de Los Cinco, con materiales firmados por Kadrinka Kadrínova. Incluyen una entrevista a Antonio Guerrero, quien envió sus respuestas a la publicación:

-¿Cómo aceptan tu situación tus hijos, tu madre, tu hermana? ¿Ellos pueden visitarte en la prisión?

-Mi madre, mis hijos, mi hermana y demás familiares, tal como los familiares de mis hermanos, han soportado con estoicismo esta dura y larga separación impuesta por un encarcelamiento que sabemos es injusto, tras un proceso en el que fuimos sentenciados a las más largas condenas, en la ciudad donde jamás podíamos encontrar que hubiera justicia, la ciudad de Miami, cuna de los grupos contrarrevolucionarios que han planeado y ejecutado, y que aun lo siguen haciendo con impunidad, actos terroristas que han causado miles de muertes y de daños de todo tipo a nuestro pueblo.

El valor y el optimismo constante de nuestros seres queridos ha redoblado,  en los momentos más duros de este cautiverio,  nuestra firmeza y nuestra certeza del regreso a la patria. Hemos podido tener visitas, a veces una vez al año, muchas veces, sobre todo en las penitenciarías, en condiciones muy difíciles. Pero, aún, luego de más de 13 años,  ni Adriana ni Olguita  han podido obtener visa para visitar a Gerardo y a René, este último en “libertad”, llena de condiciones que lo hacen estar en una prisión mayor.

– ¿Crees que es posible encontrar alguna vía para liberarlos a ustedes cinco? ¿Cómo podría lograrse esto?

-Estamos aún intentando se resuelva nuestra situación a través del último recurso llamado Habeas Corpus. Pero el mecanismo es el mismo: nuestra apelación va a parar a manos de la misma jueza que nos sentenció en la primera instancia, y las posibilidades de que se reabra el caso se reducen extraordinariamente. Pensamos que hay otros canales para poner fin a nuestra situación, y sabemos que algún día las voces y las acciones por nuestra libertad de amigos del mundo, unidas a las de todo nuestro pueblo, lo lograrán.

– Eres un poeta y un pintor. Entiendo que en la prisión sigues escribiendo poesía y sigues dibujando y pintando. ¿Qué cosas te inspiran?

-A veces es difícil para mí catalogarme poeta y pintor, pero bien,  aceptando esos calificativos que respeto muchísimo, les puedo decir que a mi, simplemente, me inspira el amor, me inspiran los recuerdos, me inspira la naturaleza, no la que puedo ver, que es muy limitada, sino la que guardo en mi memoria, en mi corazón. Soy amante del retrato y con él recoger la historia de los hombres y mujeres que al dar su vida, por una causa justa, nos mostraron el camino a seguir.

– Además trabajas como profesor de inglés. ¿Estás contento con ese trabajo? ¿Quiénes son tus alumnos? ¿Qué saben de ti? ¿Qué dicen de tu sentencia y de tus actividades?

-Bueno, yo soy profesor de un curso equivalente al nivel secundario y además doy clases de idioma inglés. Me parece increíble que fue la prisión y en especial el largo castigo de 17 meses de aislamiento en el llamado hueco, tras nuestro arresto, lo que me hizo aprender más el inglés, viéndome en la necesidad de leer muchos materiales legales en este idioma y además traduciendo mi poesía, así como escribiéndole cartas a los amigos. Yo creo que nací para ser maestro. La matemática es mi fuerte. Es la que mis alumnos aprecian más les enseñe. Ellos son un grupo de presos de habla hispana, la gran mayoría mexicanos. Poco saben de mí, pero me respetan muchísimo. Es interesante que incluso no suelen recordar mi nombre y simplemente me llaman donde quiera: maestro.

– ¿Cómo consigues conservar tu espíritu tan fuerte, vital y positivo?

-El espíritu fuerte está en la inocencia, más que nada, y está en los principios, en la pureza de los ideales, en levantarse cada día con la disposición de hacer un bien, de ser útil, independientemente de dónde estés.

– ¿Estás manteniendo contactos con los otros cuatro del grupo de los Cinco? ¿Cómo se sienten ellos, los otros cuatro?

-No me permiten tener ningún contacto con mis cuatro hermanos. De ellos sé a través de mis familiares, cuando ven a las familias de ellos y conversan, lo cual es bastante frecuente.

– ¿Ayudan las campañas a su liberación?

-Las campañas para nuestra liberación nos dan un aliento, nos dan una fuerza que no se puede describir con palabras. Ellas nos hacen sentirnos siempre optimistas y poder ser útiles a la causa común que tenemos de construir un mundo mejor.

Por ello, solo reitero, que estamos y estaremos eternamente agradecidos de todas las muestras de solidaridad recibidas y jamás defraudaremos a nuestros amigos.

– ¿Hacia lo positivo o hacia lo negativo cambió el mundo, en estos casi 14 años,  que pasaste en las cárceles norteamericanas?

En estos 14 años en prisión, a mi modo de ver, el mundo ha girado hacia lo negativo. Las desigualdades han crecido. La pobreza ha crecido. Las guerras, los conflictos, los peligros de una guerra nuclear han crecido. Los problemas del cambio climático han crecido. O tomamos  todos conciencia  de ello y buscamos soluciones o desaparecerá nuestra especie. Más bien, la hará el hombre desaparecer con su ambición. Invito a leer las Reflexiones de Fidel, que pienso pueden encontrarse en varios idiomas. Con claridad y con elementos irrefutables, él como nadie, nos explica hoy estos problemas.

– ¿Qué quisieras decir a los lectores búlgaros?

Bueno, ya le dije a los lectores búlgaros que les sugiero lean lo que escribe Fidel, y lo digo con mucho respeto hacia las ideas que cada cual pueda tener sobre nuestra Revolución cubana. Les convoco a que busquen el fondo de los problemas, para como dijera Silvio Rodríguez en su canción, seamos “un tilín mejores y mucho menos egoístas”.

(Tomado de Cubaminrex)