Olga Thaureaux Puertas
La vida a veces sorprende, y esta semana me ha tocado a mí.
La muerte es algo tan natural que así la debiéramos asumir, pero la realidad va mucho más allá. Estos días han sido así, de acompañar a amigos en su dolor, a familiares en la distancia, y aquí, muy cerquita, ante el fallecimiento de un primo de 43 años, que nos dijo adiós de repente, con mucho por hacer y vivir. Sigue leyendo



