Olga Thaureaux Puertas
Mucho he visto y leído sobre ti en los últimos días, mas no puedo dejar de dedicarte unas líneas. Ya pasaron 12 meses y esa imagen alegre y fuerte a la vez, con voz potente y viril, están ahí, como retrato eterno.
Siento que no te haz ido, será que fuiste un momentito a la misa, estás en tus habituales recorridos, en contacto con ese pueblo que aprendió a amarte por siempre, o estás en Palacio, definiendo estrategias para tu pueblo y nuestra América.
“Parto lleno de optimismo, lleno de luz, de fe en Cristo, para seguir batallando y venciendo”, así dijiste minutos antes de dejar Caracas, el 10 de diciembre del 2012, para viajar a Cuba y ser intervenido quirúrgicamente.
Pero la vida nos privó de ese privilegio. El 5 de marzo de 2013, a las 4.25 de la tarde, pasó a la historia; dijiste adiós a la vida. Muchos te sentimos presente. Hasta siempre, amigo





Querida Olga yo también lo siento presente, pues su amistad para con Cuba y los cabanos es lo más grande que nos ha podido pasar, el día que Maduro dió la noticia no se que me paso que no podía articular palabras, pero pienso hoy, después de un año, que fue solo a la misa y pronto estará de regreso. Aunque se que siempre vivirá en nuestros corazones.