Olga Thaureaux Puertas
Me siento en deuda contigo, la vorágine de estos días me ha impedido abrir nuevamente mi corazón y compartir, Gran Gigante, los sentimientos de una cubana que siempre te admiró y te admira y admirará.
Hasta me permito hoy tutearte, porque ya te siento nuestro, de esta tierra que tanto te admira. En cada momento de la II cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), te veo, te siento, te advierto.
En la inauguración de la cumbre, el presidente Raúl Castro pidió un minuto de silencio, no pudo ser de otra manera. Esta mañana se inaugura el Museo dedicado a tu memoria, en La Cabaña, en La Habana; ahí estás tú, tu vida, tus ideas, porque no por gusto fuiste calificado como “el mejor amigo de Cuba”, lo mereces.
Donde quiera que estés, a pesar de tu partida física, debes estar satisfecho, pues esta segunda cumbre ya reúne a 29 presidentes de 33 países, con la clara concepción de que es una cumbre para proyectarse planes medibles y concretos, para pueblos que “amen la paz y hagan por la paz”. No podrá ser de otra manera.






Lindo tu trabajo para la prensa, eres muy dedicada. Por cierto hace 5 meses que no nos vemos, pronto estare por Santiago.
Gracias Bismael por tus palabras, Santiago sigue transformándose para bien, te esperamos.