Olga Thaureaux Puertas
El pregón, decía el poeta nacional cubano Nicolás Guillén “es un arte que no todo el mundo puede dominar”. Las razones van desde la riqueza plástica, su gesticulación, el detalle pintoresco y hasta el doble sentido, en muchos de los casos.
Cuando llego a casa, después de una jornada laboral, dispuesta a iniciar la segunda, no me queda mucho tiempo ni para intercambiar con algún vecino, a no ser que nos topemos en la escalera o entrada del edificio.
Pero desde mi apartamento, ubicado en el cuarto piso, entre una y otra labor hogareña o intercambio en familia, se deja escuchar una nueva variedad de pregones. Así identifico al “Rico, Rico”; “Oye, ya llegué, después no digas que no pasé”, ambos expendedores de pastel, por demás de muy buena calidad.
Está el de la mañana dominical con “Tu paquete surtido”, para deleitarnos con la especia verde para la cocina, que incluye el tomillo, el orégano, oreganito, culantro, cebollín y hasta la pimienta dulce. “Sabrocito aquí”, el codiciado bocadito de helado, ya se espera por muchos en la tarde noche para ayudar a mitigar el calor característico de la zona oriental.
También está el que pasa cerca de las 7.00 de la noche y que solo se anuncia con un silbato, pero ya todos saben que anda por ahí el coquipiña. Y qué decir de otros productos como el “oroooo”, para identificar con apenas ese sonido onomatopéyico que está cerca el que vende cloro.
En las primeras horas del amanecer “Tu pan calientico aquí”. Ya hasta los niños, en sus juegos, a veces trasmiten algunos de los tantos pregones que escuchan. Nada que ese anunciar a viva voz una mercancía que se quiere vender, trasciende en el tiempo como un modo de expresión y también como un modo de vida, a partir del incremento del trabajo por cuenta propia.
De cualquier manera, eso también nos hace más agradable nuestro entorno.





Estimada Olguita:
Es como si estuviera uno en las calles mismas de Santiago, “viendo oir” a los pregones . Tanta emocion se siente en el texto. Excelentisimo!
Que tal la provincia? Sigue caliente, me imagino. Exitos en el trabajo. Salud!
etn
Gracias amigo, por tu criterio, Santiago está muy linda, ahora nos preparamos para conmemorar aqui el 55 aniversario del triunfo de la Revolución. Los alrededores del Parque Céspedes, la sede del ayuntamiento municipal, desde donde Fidel habló en ese fecha, se engalanan.