Olga Thaureaux Puertas
Su voz está en mis oídos; su sonrisa, en mis ojos; su vida, en mi corazón. Hace un mes que el gigante se fue. El 5 de marzo quedó inscrito en la historia como un día fatídico e inolvidable.
Las imágenes trasmitidas este mes pasan por mi mente una y otra vez y me parece imposible que ese ser humano que puso su sello a la integración latinoamericana, ya no esté, resulta difícil admitir que Hugo Chávez, en la flor de la vida, ya no está.
Trato de conformarme, pienso en la frase: “los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos”. Sí es cierto, pero también sé que el amor eterno de María Gabriela, el ídolo de las mujeres venezolanas, el amigo y hermano de Cuba, el presidente comandante de la República Bolivariana de Venezuela, ya no volverá.
El mejor recuerdo, el mayor gesto de respeto hacia su persona, pueden darlos los venezolanos este 14 de abril en las elecciones por el candidato Nicolás Maduro, pues él continuará guiando la Revolución bolivariana, los proyectos y programas de desarrollo emprendidos por Chávez.
En el Cuartel de la Montaña, a las 4.25 de esta tarde, será recordado el mes de su partida. Nuevas emociones vendrán, porque los grandes como él nunca se olvidan. Hasta siempre, Comandante Chávez, un abrazo eterno.
