Olga Thaureaux Puertas
Nunca es tarde para hablar de cosas emotivas. Sí, aunque ya transitamos por el segundo día del curso escolar 2012 -2013, me ha resultado imposible llegar hasta ustedes antes para compartir mis impresiones sobre este momento importante en la vida de los estudiantes y familiares.
Cambiar de enseñanza implica nuevas expectativas; ya sea porque se trasladan a una escuela nueva, porque se tienen que adoptar a nuevos compañeros, a varios profesores, a contenidos y exigencias cada vez mayores, en fin, que esta primera semana, estamos en adaptación.
A la llegada a la nueva escuela, las reacciones fueron diferentes, había conocidos de la Primaria, por eso no faltaron los abrazos, besos, apretones de manos, elogios hacia el nuevo uniforme, anécdotas de las vacaciones; y también las presentaciones.
La bienvenida se inició con una actividad cultural, matizada por canciones, bailes y declamadores; y por supuesto las palabras de la directora de la escuela.
Los padres fuimos invitados a las aulas. Ya en ellas estaban ubicados en cada mesa, las 10 libretas necesarias para esta etapa del curso, los libros de texto y cuadernos de trabajo, lápices y otros medios para las clases de artes plásticas, todos de manera gratuita, entregados para cada niño.
Las observaciones sobre el uso correcto del uniforme, la disciplina y comportamiento, me reafirmaron lo que ya me habían dicho algunos vecinos: la secundaria básica Abel Santamaría, ubicada en el centro urbano del mismo nombre, en la ciudad de Santiago de Cuba, es un centro que su claustro se esmera por el rendimiento y disciplina de los educandos.
Como padres tenemos el deber y la obligación de secundar esos pasos y complementar esa dedicación y empeño por lograr educandos cada vez más preparados para enfrentar nuevas enseñanzas.
A pesar de los nuevos retos, porque para nadie es un secreto que ahora, después de muchos años, volvemos a la secundaria, me siento feliz, mi hijo muestra responsabilidad y está muy motivado con sus profesores y el nuevo centro de estudio, el que fue reparado para iniciar este curso con una imagen de mejor confort.
