Archivo por días: 30 Agosto 2012

Ser delegado, un compromiso

Olga Thaureaux Puertas

Ser delegado del Poder Popular implica una alta responsabilidad, esta persona es el intermediario entre los vecinos de una localidad y los órganos de gobierno.

La base del sistema electoral cubano son los delegados de circunscripción, quienes actúan en el barrio y se agrupan en Consejos Populares -varias circunscripciones- e integran las Asambleas Municipales del Poder Popular (Gobierno).

Ser delegado implica también, mucho trabajo; sí, pues se trata de alguien que realiza esta labor al margen de la responsabilidad laboral que pueda desempeñar, sin ningún pago de salario adicional, sólo el reconocimiento de sus vecinos.

El delegado establece semanalmente momentos de despacho con sus electores, donde estos le plantean sus preocupaciones o problemas y este se encarga de tramitarlos o darles una explicación.

No son muchos los que a veces, en un notable acto de incomprensión, cuestionan al delegado o delegada porque su queja no se ha solucionado; sin embargo, queda claro que esta persona no tiene recursos, solo mucha voluntad para conjugar las tantas responsabilidades y tareas que se le multiplican en el día.

El delegado debe ser una persona carismática, con prestigio entre los vecinos, con conocimiento de su comunidad para de esa manera poder enfrentarlos.

Claro, muchas son las experiencias acumuladas en todos estos años, pues no se trata tampoco de quedarse con los brazos cruzados en espera de soluciones de terceros, que bien pueden hacerlo los propios vecinos, sin grandes cantidades de recursos; y sobre esto hay muchos ejemplos en cualquier comunidad cubana.

Conozco a muchos delegados, muy dedicados, preocupados y ocupados con los problemas de sus vecinos, que muchas veces los hacen suyos. Ahora, en el mes de septiembre, se inicia el proceso de nominación de candidatos. El compromiso es proponer a los mejores, a quienes mejor puedan representarnos.