Olga Thaureaux Puertas
Fidel nunca estará alejado de la actualidad de los cubanos. Me atrevo categóricamente a responderle así a Carlos Batista, de la agencia AFP, quien publica este domingo en El Nuevo Herald que “Fidel Castro cumplirá 86 años, alejado de la actualidad de los cubanos”.
Su enfermedad lo llevó a apartarse de la vida pública, pero está ahí, siguiendo cada paso de nuestro proceso revolucionario, advirtiéndonos de las cosas buenas y malas, tanto para Cuba como para el mundo.
“El tiempo pasa y las energías humanas se agotan” y Fidel Castro es un humano. Imposible mantenerse incólume. Pero nuestros enemigos, o sus asalariados, se complacen en empañar la imagen y obra de alguien que ha trascendido en el tiempo, en su época.
Llegada la hora de la desaparición física, Fidel Castro seguirá presente en la actualidad de los cubanos porque su obra, su pensamiento, su acción, se han sembrado por siempre en quienes seguiremos llevando hacia delante este proyecto, corrigiendo deficiencias y superando obstáculos. Cuba, dirigida por Fidel Castro, ha ganado un prestigio imborrable por la lucha mantenida, por su heroísmo, resistencia, por su desarrollo social, científico, cultural. Esas cosas no pueden ignorarse y a muchos les duele.
Fidel Castro, el líder histórico de la Revolución cubana, revolución que ha sembrado otras semillas en Latinoamérica, tiene y tendrá un gran mérito y es haber sido constante en la lealtad en sus ideas y en sus principios, estar siempre al lado del pueblo en el peligro, en los desastres naturales, siempre en la primera línea. Eso, no se borra jamás.
Los cubanos amantes de esta Revolución y de Fidel Castro no necesitamos un día, una fecha, para rendirle homenaje a quien ha dedicado toda su existencia por el bien de su tierra y de la humanidad misma.
Según dice el periodista de El Nuevo Herald: “ninguna celebración pública ha sido anunciada para el cumpleaños”. Pues en todas las comunidades, desde este domingo, se realizan actividades deportivas y culturales; en la noche, se multiplicarán las veladas en espera de dos onomásticos importantes, el del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y de René González, uno de los cinco, y que después de cumplir 13 años de injusta condena, debe esperar tres años más en tierras de Estados Unidos bajo el régimen de libertad supervisada.
Este 13 de agosto y todos los días por venir, los cubanos de bien, celebraremos de disímiles maneras el cumpleaños del estadista mayor y le deseamos salud y fortaleza para que nos siga guiando. También le ratificamos que en las diferentes generaciones de cubanos, está garantizada la continuidad de su obra. Eterna salud, Comandante.
