Archivo por meses: Marzo 2012

La vida me ha privilegiado

Olga Thaureaux Puertas

La vida me ha privilegiado. He tenido la oportunidad de vivir, como cubana y profesional de la prensa,  dos visitas de jefes de Estado del Vaticano a Cuba, Juan Pablo II, en 1998 y ahora Benedicto XVI.

La jornada del 26 de marzo será recordada. Primero la movilización de los santiagueros hacia el recibimiento, ese cordón humano por los más  de 7 kilómetros, desde el aeropuerto internacional Antonio Maceo, hasta el Arzobispado, en el centro de la ciudad, lo que dice mucho de la capacidad movilizativa de este pueblo, del respeto y admiración que profesa a sus visitantes.

Luego, el momento de la misa que ofició en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, con la presencia de más de 200 mil cubanos, creyentes y no creyentes. Vi emoción en las caras de los presentes, alegría, lágrimas… La lluvia no impidió la lucidez, valió la pena el desvelo y dedicación de quienes laboraron en la creación de las condiciones necesarias para la misa.

Muchas cosas me impresionaron, el recorrido de Benedicto en el papa móvil, por la plaza, entre el público; el coro de voces…Qué decir del gesto de Benedicto XVI de pedir a Raúl Castro subir  al  altar  para colocar a la Virgen La Rosa de Oro,  instituida por el papa León IX en 1049 para entregarla a personalidades católicas, instituciones y símbolos de esta religión.

En la mañana, el tributo a la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba y el saludo a los pobladores de la localidad, para finalmente despedirse de Santiago de Cuba y llegar a la capital cubana, para cumplimentar la segunda jornada de la apretada agenda, que muestra las excelentes relaciones entre el Estado del Vaticano y Cuba.

Ahora corresponde a los habaneros, como dignos cubanos, continuar profesando respeto a Benedicto XVI durante la misa que oficiará en La Habana. Sin dudas, será así.

 

René cumplirá un sueño

Olga Thaureaux Puertas

René González, uno de los cinco, fue autorizado este 19 de marzo por la jueza Joan Lenard, para que viaje a Cuba por espacio de dos semanas a ver a su hermano Roberto, aquejado de un cáncer de pulmón. Lo estaba leyendo en la Internet ayer en la noche, leía y releía para cerciorarme que no era una broma.

René y “el brotter” Roberto podrán reciprocar en momentos tan difíciles, el amor de hermanos, abrirán una vez más sus corazones… estará junta una gran familia.

René, Olga, Irmita e Ivette por espacio de dos semanas, recuperarán el tiempo detenido hace 13 años. Para esa pareja que ha sabido multiplicar el amor minuto a minuto, día a día y año por año, no alcanzarán los segundos para amarse, corresponderse, hacer confesiones, vivir ese amor interrumpido aquel 12 de septiembre de 1998 con el arresto de René.

Imagino cuántos pensamientos se agolpan en las mentes de esas hijas. Irmita, quien ha asumido este proceso desde su infancia, adolescencia y juventud de manera muy digna; Ivette, quien desde los 4 meses fue separada de su padre, de su madre, mientras esta estuvo presa, y que hasta hace poco tiempo pudo visitar a René en la cárcel.

Ahora ese padre podrá “prodigar sin medida” todo lo atesorado en estos años, “ese manantial de alegría a quien la víspera de mi arresto se durmiera plácida y satisfecha junto a mi corazón, sobre mi pecho”. Será como un despertar de Ivette, de un sueño tan desagradable y real vivido por ella y su familia.

Qué decir de Irma, esa madre que asumió la responsabilidad de viajar a Estados Unidos y trasladar hacia Cuba a Ivette, cuando Olga fue deportada, sin la posibilidad de despedirse ni de su pequeña hija ni de René.

Sin dudas, hay muchos capítulos en sus vidas que han quedado inconclusos. Ahora, una vez que René corra los trámites necesarios para el viaje, tendrán dos semanas, dos semanas que pasarán volando, pero serán dos semanas memorables, dos semanas en este paraíso, muy real y muy cubano.

Reconocimiento a la dedicación periodística

Olga Thaureaux Puertas

Seleccionar a colegas de la prensa para reconocer desde ellos la labor de tantos hombres y mujeres que han dedicado toda una vida a la radio, la televisión o la prensa escrita, es una tarea difícil que le tocó a la Unión de Periodistas de Cuba en la provincia.

Por eso hoy, cuando llegué a la sede de la Asamblea Provincial del Poder Popular y me encontré con colegas, ya jubilados, como Sonia Franco, pero con su bastón en la mano y  presta para reportar cualquier suceso; el profesor Heriberto Cardoso, formador de varias  generaciones de periodistas, siempre presto a indagar cómo vamos, en qué puede ayudar, sentí no merecer estar en ese grupo de colegas.

Otros, todavía en ejercicio, como Carmen Bonne, de la emisora radio Mambí; José Ginarte, Joel Mourlot, José Soto y Miguel Gaínza, del periódico Sierra Maestra, que a pesar de los años vividos y los achaques, siguen junto al cañón como el más joven, necesariamente tenemos que pensar en el trecho que nos falta por recorrer.

Es casi una obligación el compromiso en silencio de imitarlos, de ser fieles a su ejemplo de santiagueros y excelentes profesionales.

Este domingo, sin dudas, será para recordar, pues además de compartir con las máximas autoridades del territorio, recibimos de sus manos un regalo especial, con un mensaje muy especial también: Nuestro deber es luchar, texto del encuentro de Fidel Castro con los intelectuales.

Sí, lo hice propio: mi deber es seguir al lado de mi Revolución, en esta profesión, difícil, pero hermosa, y LUCHAR  por defender lo nuestro.

El antídoto para tanto odio

Olga Thaureaux Puertas

La noticia no me sorprendió, aunque siempre tuve cierta esperanza. “Los Estados Unidos reconocen el carácter humanitario de la solicitud hecha por René González, pero se opone a esta solicitud basándose en preocupaciones de seguridad del FBI“.

Se trata de la petición hecha hace unas semanas  por René González, para que se le autorice una estancia de dos semanas en Cuba, para visitar a su hermano Roberto, también abogado del caso de los cinco, quien se enfrenta a un cáncer de pulmón.

Algunos “Amigos” de la red social facebook manifiestan que como René hay muchos casos que no se les ha permitido viajar a Cuba. En realidad no sé los detalles de otros casos, pero este, ya cumplió sus 13 años de condena, ya se sabe bajo qué condiciones y circunstancias se desarrolló el juicio, más los años de prisión. Y ahora, tres años de libertad supervisada.

¿Los argumentos?  “Preocupaciones del FBI”. No sabemos cuáles son las preocupaciones. Pudiéramos inferir, porque  ya conocemos cómo piensan ellos,  de que René es una amenaza pública. Pues los cubanos queremos correr ese riesgo de recibir  a un hombre como a René, para nosotros está más que probada su inocencia.

¿No teme la Fiscalía de Estados Unidos por la seguridad de sus conciudadanos con la presencia en su territorio, transitando libremente, de Posada Carriles, terrorista confeso? Por favor, ¿por qué tanto enseñamiento con Cuba?

Es cierto que todavía las posibilidades no están cerradas para René, ahora tiene que seguir esperando, como lo ha hecho en todos estos años, una y otra vez, por una respuesta, esta vez de la jueza Joan Lenard, quien tomará la decisión definitiva.  Quisiera equivocarme, pero no hay que ser adivino para saber cuál será.

Por eso tomo prestada esta frase de una carta que René enviara a su esposa Olga en Noviembre del 2000: “Apóyate en esa moral y en esos principios para ser feliz y mantener la fe en alto”. Pues eso mismo le digo hoy a René González, a sus hijas y esposa, al “brother” Roberto. A  pesar de lo difícil de la situación familiar hay que mantener la fe en alto. “La felicidad y el amor son el mejor antídoto contra el odio” que viene del Norte.

Nosotras y el periodismo

Olga Thaureaux Puertas

Cada vez son más las féminas que se suman al gremio de la prensa. Mi colectivo se ha rejuvenecido y también fortalecido con la incorporación de Yamilé, Liliet, Nalena, Indira, Yanet y Leyden, por mencionar los ingresos más recientes.

Entre ellas, y las que ya no somos tan jóvenes, agrupamos anécdotas de todo tipo relacionadas con las experiencias personales y familiares en la inserción, y sobre todo comprensión de lo que hacemos en esta profesión.

En lo que sí hay coincidencia es que los hijos nuestros, de generación en generación, han crecido en las oficinas y pasillos y se insertan al colectivo, llegando a preguntar detalles de las rutinas productivas periodísticas.

Complejo es, por los horarios de trabajo de las periodistas, y las características de cada medio de difusión, conjugar las obligaciones de madre, esposa, hija, hermana…pero nuestro mérito está en sabernos crecer y multiplicarnos ante cada obstáculo.

Ayer, en un homenaje a las mujeres periodistas en la Casa de la Prensa, un colega exaltaba nuestros valores profesionales, la disposición para la superación, la capacidad de hacer, de proyectarnos socialmente, de embellecernos y estar siempre, o casi siempre, listas para lo que haya que hacer.

En medio de esta jornada que rinde homenaje a los trabajadores de la prensa, alejada de todo chovinismo, reverencio a las mujeres periodistas y manifiesto mi orgullo de pertenecer a este  gran equipo.