Archivo por meses: Junio 2011

Rechaza Cuba nueva falacia de EE.UU.

La obsesión estadounidense por justificar una política fracasada contra Cuba, es la única razón para incluirla en el listado de países que no cumplen los estándares para la eliminación de la trata de personas.

En declaración que hoy publica Granma,  Josefina Vidal, Directora de América del Norte de la Cancillería cubana, rechazó la inserción arbitraria de la Isla en la peor de las categorías del mencionado informe del Departamento de Estado Norteamericano.

Constituye una calumnia bochornosa, que ofende profundamente al pueblo de Cuba -dice el texto- incluir a la nación caribeña entre los países que “no cumplen completamente con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas y no hacen esfuerzos significativos con ese fin”.

Tal inclusión desconoce una vez más el desempeño ejemplar de la Ínsula en la protección de la niñez, la juventud y la mujer.

Una vez más, rechazamos enérgicamente la inclusión de Cuba en este espurio informe del Departamento de Estado, subraya el documento, en el que se precisa que ni es país de origen, ni de tránsito, ni de destino de este flagelo.

No existe la trata sexual de menores, ni el trabajo forzado infantil –sostiene- y agrega que por el contrario, la legislación y las políticas adoptadas y la labor de las instituciones en esa esfera, colocan a Cuba entre los países de la región con normas y mecanismos más avanzados en la prevención y combate a la trata de personas y en el cuidado y protección de la niñez y los sectores vulnerables de la población.

No son ciertas las alegaciones del informe cuando asegura que no existe información sobre las acciones de Cuba en la materia, y al respecto asegura que el Gobierno de Estados Unidos lo sabe.

Expresa que aunque Cuba, al igual que otros gobiernos,  no reconoce este ejercicio unilateral y discriminatorio, Estados Unidos dispone de información actualizada sobre la sistemática gestión de múltiples instituciones cubanas en la prevención y enfrentamiento de la trata de personas asegura el texto.

Denuncia que simplemente, una vez más, Washington ha decidido ignorar los hechos.

El uso de este ejercicio como pretexto para tratar de desacreditar a Cuba constituye una burla a los esfuerzos legítimos que en el mundo se realizan para eliminar una actividad criminal que perjudica a millones de víctimas.

Tergiversa deliberadamente el informe la realidad de Cuba y encubre la magnitud e impunidad con la que operan las principales organizaciones criminales vinculadas a la trata de personas en  EEUU, donde se concentra una buena parte de las víctimas de este flagelo, denuncia la Declaración de la funcionaria diplomática cubana. (AIN)

La paternidad no termina

Olga Thaureaux Puertas

Los padres cubanos, como parte importante de la familia, tienen el tercer domingo de junio para venerarlos.

Muchas son las teorías  que he escuchado sobre el comportamiento de la figura masculina; mas para ser sincera, creo que como decía mi abuela, en este mundo hay de todo, pero con lo que sí no estoy de acuerdo es que se tilde a todos por igual.

El padre, junto a la madre, da la vida a lo más preciado que tiene   una relación de pareja, los hijos. Por ello también es responsable de brindar protección, educación, consejos y asistir a la escuela de sus hijos, por solo citar algunas de las tareas cotidianas.

Uno de los mejores legados de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada día, ese tiempo que a veces nos falta, y que ellos advierten que no les damos.

El hecho de ser hombre, y padre, no significa que no se entregue el corazón, que no se dé cariño, ternura y amor. Cuando todo eso se conjuga, los hijos sienten que papá está ahí, señalando el camino, con optimismo y mucha confianza.

Los padres son la figura inspiradora de los varones, el molde por donde se miden muchos hijos, hasta llegar a decir a veces: papi, cuando sea grande, quiero ser como tú.

Es muy hermoso que los padres lleguen a ser amigos de sus hijos, no importa la edad que ellos tengan. Eso se logra cuando se cultiva la confianza y el respeto y se borra el temor.

La mejor fórmula es la que responde a una frase que leí hace mucho tiempo: Los hijos crecen, la infancia pasa, pero la paternidad no termina. Ese lazo que se crea cuando el recién nacido aprieta con su puño, por primera vez, el dedo de su padre, debe ser indestructible.