Olga Thaureaux Puertas
“La Doctora Ileana Vizcaíno Dimé concluyó su testimonio (en el juicio contra Posada Carriles), y pronto regresará a La Habana, pero deja en El Paso sus declaraciones como evidencia de que la bomba que estalló en el Hotel Copacabana el 4 de septiembre de 1997, lanzó una esquirla de metal que le cortó la yugular a un joven de 32 años llamado Fabio Di Celmo”.
Así refiere el abogado José Pertierra, quien representa al gobierno de Venezuela para la extradición del connotado terrorista, el desarrollo de la sesión del juicio este 24 de febrero.
Dentro de todo el show que hemos estado siguiendo en estas semanas, esa es otra verdad escuchada por la fiscalía y que nos acerca a un Posada Carriles, no solo mentiroso, sino también terrorista y asesino.
Se anuncia también en el texto que publica Cubadebate, que “pronto el jurado escuchará una grabación de Luis Posada Carriles, durante una entrevista al periódico The New York Times, en la cual alardea de ser el autor intelectual de ese asesinato”.
Sus palabras son más que elocuentes: “Es el más fatal del mundo. No pasó nada, pero le cortó la yugular. Triste, vaya. Es triste, porque no fue intencional, pero no podemos parar porque umm, ese italiano estaba en el momento equivocado en el lugar equivocado”. Así se refirió a la muerte del joven Favio Di Celmo.
Me pregunto qué pasará cuando el jurado escuche más evidencias? Qué hará Posada, se retractará de lo dicho? No, seguramente buscará una justificación o tal vez no diga nada porque, como casi siempre, duerme en las sesiones de su juicio.
Dentro de este extenso juicio faltan muchas verdades por escuchar, pero esta del 24 de febrero, al menos es del lobo, un pelo.
