Olga Thaureaux Puertas
Les confieso que he leído una y otra vez el mensaje que Antonio Guerrero, uno de los Cinco cubanos presos en cárceles de Estados Unidos, envió al 6. Coloquio Internacional que sesionó hasta este domingo en la ciudad de Holguín, en el oriente cubano.
Como santiaguera, siento una identificación especial por Tony. Lo imagino caminando por las calles de esta ciudad que lo acogió como a un hijo, y a la cual él dio lo mejor de sí en la ampliación del aeropuerto internacional Antonio Maceo.
Aprecio en sus palabras un profundo optimismo y confianza cuando dice: “Les deseamos éxitos en esta reunión, muestra de que la batalla no se detiene ni se detendrá jamás. Nos fortalece más cada día esa fraternidad y ese amor que por todas vías y de todas partes nos llega”.
Pienso entonces que es lo menos que podemos hacer por los cinco, primero porque sabemos que son inocentes de los cargos que se les imputan, y segundo, por las muestras de lealtad y firmeza infinitas. Valoro que esas sean las motivaciones de los integrantes de los 300 comités de solidaridad existentes en 111 países, y a quienes estamos profundamente agradecidos por las jornadas de todos los días en pro de la liberación de los Cinco.
Antonio habla de la cantidad de pinturas que ha realizado en las últimas semanas, del frio que ya está cerca, del juego de ajedrez, de la cantidad de cartas que llegan de diferentes partes del mundo, incluyendo Cuba, de la dedicación de Mirta, su mamá, para facilitar la comunicación con quienes le escriben desde su añorada tierra…De veras que lo admiro.
Como cubana me sumo a la declaración final del 6. Coloquio Internacional que acaba de concluir en la ciudad de Holguín y valoro extremadamente sus 15 pronunciamientos, en especial estos: Realizar en Washington una conferencia internacional que convoque a personalidades de EE.UU. y diferentes países que demanden al Presidente Obama una serie de aspectos relacionados con Cuba; Exigir el otorgamiento de las visas múltiples para todos los familiares y en especial para Olga Salanueva y Adriana Pérez. Apelar a la Comisión Internacional por el Derecho a Visitas Familiares; a Michelle Obama en su doble condición de mujer y de madre; Denunciar la impunidad y el doble rasero de un gobierno que se dice en lucha contra el terrorismo; mientras ampara y otorga protección a terroristas internacionales como Luis Faustino Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila y hacer un llamado en el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, a celebrarse en Sudáfrica de respaldo a la demanda universal para que el Presidente Obama libere inmediatamente y sin condiciones a los Cinco Héroes Cubanos.
Como se ha ratificado en muchas tribunas, el caso de los Cinco es eminentemente político. Es por ello que damos mucho crédito a la solidaridad como principal vía para lograr la máxima aspiración de ellos y la nuestra: el retorno a Cuba y a sus familias.
Me permito retomar el final del mensaje de Tony. “No lo olviden. ¡Venceremos! Cinco abrazos”. Yo lo ratifico que VENCEREMOS, y les envío a los cinco el abrazo de 11 millones de cubanos, multiplicado en los hermanos de otras partes del mundo que se han unido a nuestra lucha.
Que se escuchen bien lejos las miles y miles de voces con un solo reclamo: ¡Libertad!
