Santiago de Cuba, julio 5:- Hoy se probará si la razón y la moral prevalecen sobre la barbarie, así expresó el presidente constitucional de Honduras Manuel Zelaya Rosales, minutos antes de sobrevolar el aeropuerto de Toncontín, en Tegucigalpa, en el cual le fue prohibido y entorpecido el aterrizaje, además de ser amenazado por las Fuerzas Armadas de interceptar la nave, y de escuchar palabras obscenas por el operador de la torre de control de esa terminal aérea.
A través de Telesur, fuimos testigos, minuto a minuto, de la represión contra los manifestantes, de cómo los dejaron avanzar hasta las proximidades de la cerca del aeropuerto para luego tirarles con gases lacrimógenos, cómo los francotiradores saciaron sus ansias contra esa población indefensa que sólo pedía que se hiciera justicia y se reconociera al verdadero gobierno, el legítimo, el de Manuel Zelaya, que es el que eligió el pueblo.
La historia se encargará de juzgar tanta barbarie. Aunque sabíamos que la situación era tensa y difícil, las palabras de Zelaya que trasmitió desde el avión, nos alentaron, eran de seguridad, pues confiaba en el efecto que pudieran causar sus palabras en los militares, una vez en tierra; confiaba en el ser humano y dijo; “el mal que hoy está invadiendo los corazones de algunos hondureños, tiene que salir de Honduras, no confío en las élites, confío en el pueblo”. Al referirse a los militares expresó: “Ellos tienen las armas, pero nosotros tenemos la fuerza de la moral”.
Ahí quedó todo un pueblo enardecido que por octavo día repetía las caminatas, hoy con una motivación nueva, recibir a su presidente constitucional, pero la tozudez de los golpistas lo impidió, ellos no quisieron ceder, pero como dijo Zelaya “esto no va a impedir que nosotros hagamos todo lo que tenemos que hacer, es injusto todo lo que esta pasando en Honduras”.
Pero, muchos se han preguntado por qué tanta terquedad. ¿Dónde está la razón? La señal la dio el presidente Hugo Chávez: “nos gustaría escuchar a Washington en estos momentos que no dejan a Zelaya aterrizar en su país, y no digo que el presidente norteamericano, Barack Obama esté apoyando el golpe, porque él es un prisionero del imperio”.
Aunque no se cumplió el objetivo esencial, la moral y la razón de ese pueblo hondureño, con su presidente Manuel Zelaya Rosales al frente, sí está probada; la barbarie, está por detenerse.
Restan largas jornadas, iguales o peores que la de hoy porque lo que sí no debemos dudar es que el presidente Manuel Zelaya Rosales, presidente constitucional de Honduras, regresará triunfante a su país., y así lo reafirmó: “Yo tengo que volver a mi país, tengo que volver a mi Patria”.






El horror en Honduras tendra que terminar bajo la presion del mundo
Felicitaciones por vuestro blog
Desde Chile un gran abrazo fraternal a los hermanos cubanos y a su Revolucion que nos da esperanza
¡VIVAN FIDEL RAUL Y EL CHE!