Olga Thaureaux Puertas
Llegar a medio siglo de Revolución este 1 de enero, y que seamos los santiagueros testigos presenciales de esa conmemoración, es motivo más que suficiente para celebrar un cumpleaños en grande.
Los balcones del antiguo ayuntamiento, hoy sede de la Asamblea Municipal del Poder Popular, en el corazón de la ciudad, el Parque Céspedes, volverán a cargarse de emoción y de historia. No habrá mejor ocasión para ratificarle a la máxima dirección de la Revolución que Santiago seguirá siendo Santiago, que es lo mismo que decir la Ciudad Héroe de la República de Cuba.
Los hijos de esta ciudad vivimos orgullosos de nuestra tierra por su historia, por ser la Cuna de la Revolución, porque en ella nacieron y crecieron próceres de nuestras guerras independentistas como los Maceo Grajales, porque contó con mujeres como Doña Rosario, madre de Frank y Josué País, y porque día a día en estos 50 años de Revolución, hacemos historia desde la cotidianidad.
Tal vez por la costumbre no nos percatamos con toda justeza cómo la ciudad se trasforma. Calles y avenidas se “rejuvenecen”, pintura y reparaciones de las fachadas de las viviendas y centros laborales, banderas multicolores, áreas verdes que se embellecen, parques que se engalanan, el alumbrado público se recupera, nuevas vías de comunicación se crean y otras se mejoran…
Y qué decir de las nuevas edificaciones de beneficio social: industrias, viviendas como la del reparto La Risueña, fruto de la colaboración de la Alternativa Bolivariana para las Américas, centros de recreación, restaurantes, cafeterías variadas, policlínicos, salas de rehabilitación, hogares maternos para la atención a las embarazadas, entre otros.
Los ejemplos son muchos y están ahí, formando parte de nuestras vidas. Entonces cada uno de nosotros, los de la tercera edad, los adultos, jóvenes, adolescentes y niños, reciprocamos los esfuerzos y conquistas de esta Revolución con mayor aporte desde los puestos de labor, ya sea el campesino, el obrero, el maestro, el trabajador de la salud, el constructor, el conductor de ómnibus, todos. Esa es y será la mejor manera de venerar a esta, la primera Revolución Socialista de América.
Para los habitantes de Santiago de Cuba, ciudad fundada en 1514 por el español Diego Velázquez de Cuéllar, con una trayectoria revolucionaria que avala su condición de Ciudad Héroe de la República de Cuba, este fin de año y comienzo de 2009 tiene una connotación especial, la ciudad será sede de la conmemoración nacional por el medio siglo de la Revolución.
Santiago de Cuba sigue siendo Santiago
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